A ustedes mujeres detenidas
Por la huelga de cocinas apagadas
Por el pecado inconfesable de las ollas vacías
Reprobable y brutal acción
De los estómagos sin nada
Peligrosas hijas del desamparo
Por invasora de la ajeno
Acuso
A quienes ni las noches pertenecen,
Ni los eriales
Y hollar pretenden
Los territorios de los eternos inventores de los males
Necias mujeres!
Las condeno
A seguir siendo
Sostenedoras apenas del silencio
Amantes apacibles de sus hombres y quebrantos
Trueno de sal
Guitarra y canto
Y así ganar y muy silente
Un anticipo del infierno
Mujeres persistid
Mujeres no escuchéis
Yo Juan Pueblo las absuelvo